17.10.17

Si acaso...

Si tus manos me faltaran,
Resultado de imagen para manos de bebe y de mamaSi tu risa se apagara,
Si tus ojos se cerraran,
Si tus palabras callaran.

Si tu corazón fallara,
Si el aire se te negara,
Si tus pies no me llevaran,
Si tus besos me dejaran.

Si tu voz ya no escuchara,
Si tus cuentos se esfumaran,
Si tu amor se me escapara,
Si tu regazo se enfriara…
¿Sabes cuán duro sería para mí, MAMÁ?

3.10.17

Simultaneidad

Cuando vio a los niños verdes se le cayeron los ojos.
La última vez que habían estado aquí fue diferente;
Él venía del lado inglés, ella de la hecatombe de Hiroshima.
Habían olvidado las palabras, y el odio y el rencor se habían diluido. Todo era paz
Y el universo que los separaba se había desvanecido.
-    El mundo real está justo ahí, paralelo a este les dijo.
-    ¿El mundo real? Éste es el mundo real dijo uno de los niños.

29.8.17

Dolor de ausencia (a mi querido hermano Horacio)

Hoy voy a entonar una canción en tu recuerdo;
Voy a echarle un poco de sal a las heridas
Para encontrarte en el espacio sin tiempo
Aquí en el hueco en que tu ausencia anida.

Hoy voy a llorar porque hace mucho tiempo
Que no te lloro con esta pena mía;
Me esconderé en el alma azul de mi guitarra
En una dulce zamba y su amorosa armonía.

Hoy voy a estar desconsoladamente triste
Como el cielo gris de aquel invierno
En que te fuiste sin avisar que partirías
Hacia la inmensa paz del sueño eterno.

Hoy voy a cantar en tu recuerdo,
Y voy a derramar mi alma en aguacero;
Hoy te voy a contar cuánto te extraño
Con mi dolor de cuerda y clavijero.

Caras de la moneda

Imposible esconderlo en las palabras,
Imposible ocultar la realidad,
Yo sé que él abuso de ella
Y ella no puede abortar.

Ella una niña plebeya,
Él de la alta sociedad,
Ella cuenta con catorce,
Él con treinta y algo más.

Él es amigo del juez,
Ella ya ni en Dios confiar,
Él tiene un chalet 5 estrellas,
Ella ni siquiera para el pan.

Ella limpia su inmundicia,
Él goza del crédito social,
Ella creció en una villa
Él de siempre fue un bacán.

Ella es una “negra puta”
Él un señor popular.
Ella debe agachar la cabeza
Él su impudicia mostrar.

Ella llora en los rincones
Él alardea en el bar,
Ella quiere suicidarse,
Él sus cojones saciar.

Caras de una misma moneda,
Esculturas del lodo social,
Polaroid del poder que impera,
Antinomias de la realidad.

21.3.17

Otoño

Una a una van cayendo
Como letras de un poema
Acarreadas por la brisa
de este abril de luna nueva.
Unas ocre, unas zainas,
otras que mueren de pena
porque aún con savia fresca
volverán a ser esencia.

Se ha teñido de amarillo
El camino hacia la escuela
Alfombrado de crujientes
Retazos de hojillas muertas.
El sol se duerme temprano
Y más tarde se despierta
Hay humo en las chimeneas
Es señal de invierno cerca.

El árbol se siente vano
Sin aves en sus horquetas
Alza sus ramas al cielo
Como rogando que vuelvan
Con su trinar encendido
De estío en hora de siesta
Cuando la brisa no sopla
Y el verde esta en la floresta.

Aromas de chocolate
Con leche y azúcar negra
se entremezclan en el aire
Con el olor a humareda
De las fogatas que vuelven
En cenizas las hojuelas
Esas que ayer eran sombra
Y hoy ensucian las veredas.

Se ha instalado ya el otoño
Y mi alma lo festeja
con un latir enjundioso
de poeta en musa plena.
Es el tiempo de pantuflas
Y  sillón junto a la hoguera
Es tiempo de poesía
Y melancolía buena.

2.3.17

El llamado

Cae la lluvia insensible en las calles silenciosas;
Estrepitosa hemorragia en la noche despoblada
Que de sólo crepitar como le antoja
Carcome mi humanidad tan desalmada.

Y aquí estás, como un gorrión empedernido,
Empeñada en quitarle la libertad a mis andadas
Y clavarle clemente el último cuchillo
A mi pobre corazón que ya no es nada.

No quiero ser consciente del último suspiro,
No quiero darme cuenta de mi última pisada;
Más sé que estás, y estoy tranquilo
Aunque me lleves poco a poco y en tajadas.

Cae la lluvia insensible en las calles silenciosas;
Amé la soledad y sus coartadas,
Amo el sentirme sólo una cifra de la vida,
Así que no te regodees… pues no estoy aquí por tu llamada.

28.2.17

El regreso

Parece que alguien ha muerto…
En la vieja aldea, de pequeñas casas
Pareciera como si alguien hoy ha muerto.
Y yo regresando, hijo de este pueblo
Que un día partiera a futuro incierto.
Aún tengo fresco el vivo recuerdo
De cuando me fui por este sendero
Que lleva al asfalto, al mundo moderno,
Que lleva al futuro y hasta al mismo infierno.
Mi madre lloraba y en su desconsuelo
Prometí que pronto volvería al pueblo,
Para asir su mano y abrazar su cuerpo,
A buscar su amparo en el frío invierno.

Pero esto es muy raro, hay mucho silencio…
Las sendas vacías, no ladran los perros,
Y en los paredones de piedras sin tiempo
El sol sigiloso recuesta su sueño.
Sobre las genistas de amarillo intenso
Las abejas zumban su dulce secreto,
Y en los eucaliptus que rodean el cerro
Escondido trina solo el benteveo.
El sauce silente se mece embustero
En el entrevero que le brinda el huerto
Con vides curvadas, verbenas y ajenjo,
Tercas madreselvas,  peras y ciruelos.

El silencio cunde en el calor de enero.
Cruza una gallina junto a sus polluelos,
Y hasta los portones de madera y hierro
Están hoy cerrados como con misterio.
Hay un gran silencio…
Y poquito a poco me acerco a mi techo.
Ansío ya mismo el mirar intenso
De mi santa madre en su lagrimeo;
Ansío ya mismo asirla en mi pecho
Para regalarle mi más dulce beso…
Está todo igual cual yo lo recuerdo.
El parral, la bomba
De agua y el cantero
Colmado en gladíolos y malvones tersos.
El tilo y la acacia aún son inmensos,
Y el horno de barro sigue contra el cerco.
El galpón de chapas, el leñero, el huerto,
Y al fondo del todo gallinas y puercos.
Nada está cambiado en mi querido pueblo…

Miro hacia lo lejos…
Y de pronto veo
Cruzando el arroyo del puente de hierro,
Que todos caminan rumbo al cementerio.
Una caravana teñida negro transita marchita
Acarreando un féretro.
El cura, la machi y hasta algunos perros
Son parte solemne del final cortejo.
Pero me disculpo ante el Dios supremo
Y envío de lejos al cristiano muerto
Mi sentido pésame y santo respeto.
Mas lo que yo quiero en este momento
Es tan sólo entrar a mi rancho bueno.
-¿Cómo estará mama? Más viejita, es cierto-
Pero siempre dulce como miel de trébol
Con su trenza al viento y con su pañuelo,
Con sus manos blancas de paz y silencio.
Golpeo la puerta y espero contento
Su asomar cansino de otoños y tiempo.
Pero nadie asoma, ¿estará en el cortejo?..
… Se me hiela el alma, se agita mi pecho,
Mis vellos se erizan, se anuda el garguero.
Y así, sin pensarlo disparado salgo
Corriendo al camino que va al cementerio.
Voy pidiendo a Dios que no sea cierto,
Que no sea ella la que está en el féretro
-        Que no sea mi madre diosito te ruego
-        Que no sea ella la que se fue al cielo…

Llego al cementerio, está todo el pueblo,
Y como un enjambre de atavío negro
De a uno se abalanzan con brazos abiertos,
Con rostros sombríos y en hondo silencio
Para consolarme y darme sus respetos.
No quiero creerlo, no quiero creerlo,
Por eso me acerco al ataúd de fresno,
Levanto la tapa rogándole al cielo,
Y allí está Ella en el ancho sosiego
Que brinda la muerte al llegar su tiempo.
Allí está Ella cruzando sus dedos
Crucifijo en mano cabalgando al cielo
Con su rostro frío y mudo su cuerpo...
...Y yo regresando, hijo de este pueblo
Que un día partiera a futuro incierto.

21.2.17

El cowboy

No pude encontrar el sosiego entre las hojas.
El otoño duerme en el abrevadero de las vacas
Y la lluvia que cae impía e indolente.
Crudo es el barro entre los charcos
Donde el agua gorgotea sepulcral
En la tarde gris de mi entrevero.
Aterido y desolado; el cuchillo roe mi profundidad.
Corren los caballos sin un rumbo fijo
A guarecerse bajo un poco de la nada de este cielo.
Del otro lado del mundo la montaña estalla en flor.
Ellos están viniendo por mí.
Una pécora ríe desaforada como víbora bajo el sol.
Puedo oírlos y yo, solo estoy entre mi carne.
Es tarde para caer en llanto y suplicarle a Dios.
Con una sola bala más bastará… y si no,
tan sólo es cuestión de tiempo.