29.8.17

Dolor de ausencia (a mi querido hermano Horacio)

Hoy voy a entonar una canción en tu recuerdo;
Voy a echarle un poco de sal a las heridas
Para encontrarte en el espacio sin tiempo
Aquí en el hueco en que tu ausencia anida.

Hoy voy a llorar porque hace mucho tiempo
Que no te lloro con esta pena mía;
Me esconderé en el alma azul de mi guitarra
En una dulce zamba y su amorosa armonía.

Hoy voy a estar desconsoladamente triste
Como el cielo gris de aquel invierno
En que te fuiste sin avisar que partirías
Hacia la inmensa paz del sueño eterno.

Hoy voy a cantar en tu recuerdo,
Y voy a derramar mi alma en aguacero;
Hoy te voy a contar cuánto te extraño
Con mi dolor de cuerda y clavijero.

Caras de la moneda

Imposible esconderlo en las palabras,
Imposible ocultar la realidad,
Yo sé que él abuso de ella
Y ella no puede abortar.

Ella una niña plebeya,
Él de la alta sociedad,
Ella cuenta con catorce,
Él con treinta y algo más.

Él es amigo del juez,
Ella ya ni en Dios confiar,
Él tiene un chalet 5 estrellas,
Ella ni siquiera para el pan.

Ella limpia su inmundicia,
Él goza del crédito social,
Ella creció en una villa
Él de siempre fue un bacán.

Ella es una “negra puta”
Él un señor popular.
Ella debe agachar la cabeza
Él su impudicia mostrar.

Ella llora en los rincones
Él alardea en el bar,
Ella quiere suicidarse,
Él sus cojones saciar.

Caras de una misma moneda,
Esculturas del lodo social,
Polaroid del poder que impera,
Antinomias de la realidad.

21.3.17

Otoño

Una a una van cayendo
Como letras de un poema
Acarreadas por la brisa
de este abril de luna nueva.
Unas ocre, unas zainas,
otras que mueren de pena
porque aún con savia fresca
volverán a ser esencia.

Se ha teñido de amarillo
El camino hacia la escuela
Alfombrado de crujientes
Retazos de hojillas muertas.
El sol se duerme temprano
Y más tarde se despierta
Hay humo en las chimeneas
Es señal de invierno cerca.

El árbol se siente vano
Sin aves en sus horquetas
Alza sus ramas al cielo
Como rogando que vuelvan
Con su trinar encendido
De estío en hora de siesta
Cuando la brisa no sopla
Y el verde esta en la floresta.

Aromas de chocolate
Con leche y azúcar negra
se entremezclan en el aire
Con el olor a humareda
De las fogatas que vuelven
En cenizas las hojuelas
Esas que ayer eran sombra
Y hoy ensucian las veredas.

Se ha instalado ya el otoño
Y mi alma lo festeja
con un latir enjundioso
de poeta en musa plena.
Es el tiempo de pantuflas
Y  sillón junto a la hoguera
Es tiempo de poesía
Y melancolía buena.

2.3.17

El llamado

Cae la lluvia insensible en las calles silenciosas;
Estrepitosa hemorragia en la noche despoblada
Que de sólo crepitar como le antoja
Carcome mi humanidad tan desalmada.

Y aquí estás, como un gorrión empedernido,
Empeñada en quitarle la libertad a mis andadas
Y clavarle clemente el último cuchillo
A mi pobre corazón que ya no es nada.

No quiero ser consciente del último suspiro,
No quiero darme cuenta de mi última pisada;
Más sé que estás, y estoy tranquilo
Aunque me lleves poco a poco y en tajadas.

Cae la lluvia insensible en las calles silenciosas;
Amé la soledad y sus coartadas,
Amo el sentirme sólo una cifra de la vida,
Así que no te regodees… pues no estoy aquí por tu llamada.

28.2.17

El regreso

Parece que alguien ha muerto…
En la vieja aldea, de pequeñas casas
Pareciera como si alguien hoy ha muerto.
Y yo regresando, hijo de este pueblo
Que un día partiera a futuro incierto.
Aún tengo fresco el vivo recuerdo
De cuando me fui por este sendero
Que lleva al asfalto, al mundo moderno,
Que lleva al futuro y hasta al mismo infierno.
Mi madre lloraba y en su desconsuelo
Prometí que pronto volvería al pueblo,
Para asir su mano y abrazar su cuerpo,
A buscar su amparo en el frío invierno.

Pero esto es muy raro, hay mucho silencio…
Las sendas vacías, no ladran los perros,
Y en los paredones de piedras sin tiempo
El sol sigiloso recuesta su sueño.
Sobre las genistas de amarillo intenso
Las abejas zumban su dulce secreto,
Y en los eucaliptus que rodean el cerro
Escondido trina solo el benteveo.
El sauce silente se mece embustero
En el entrevero que le brinda el huerto
Con vides curvadas, verbenas y ajenjo,
Tercas madreselvas,  peras y ciruelos.

El silencio cunde en el calor de enero.
Cruza una gallina junto a sus polluelos,
Y hasta los portones de madera y hierro
Están hoy cerrados como con misterio.
Hay un gran silencio…
Y poquito a poco me acerco a mi techo.
Ansío ya mismo el mirar intenso
De mi santa madre en su lagrimeo;
Ansío ya mismo asirla en mi pecho
Para regalarle mi más dulce beso…
Está todo igual cual yo lo recuerdo.
El parral, la bomba
De agua y el cantero
Colmado en gladíolos y malvones tersos.
El tilo y la acacia aún son inmensos,
Y el horno de barro sigue contra el cerco.
El galpón de chapas, el leñero, el huerto,
Y al fondo del todo gallinas y puercos.
Nada está cambiado en mi querido pueblo…

Miro hacia lo lejos…
Y de pronto veo
Cruzando el arroyo del puente de hierro,
Que todos caminan rumbo al cementerio.
Una caravana teñida negro transita marchita
Acarreando un féretro.
El cura, la machi y hasta algunos perros
Son parte solemne del final cortejo.
Pero me disculpo ante el Dios supremo
Y envío de lejos al cristiano muerto
Mi sentido pésame y santo respeto.
Mas lo que yo quiero en este momento
Es tan sólo entrar a mi rancho bueno.
-¿Cómo estará mama? Más viejita, es cierto-
Pero siempre dulce como miel de trébol
Con su trenza al viento y con su pañuelo,
Con sus manos blancas de paz y silencio.
Golpeo la puerta y espero contento
Su asomar cansino de otoños y tiempo.
Pero nadie asoma, ¿estará en el cortejo?..
… Se me hiela el alma, se agita mi pecho,
Mis vellos se erizan, se anuda el garguero.
Y así, sin pensarlo disparado salgo
Corriendo al camino que va al cementerio.
Voy pidiendo a Dios que no sea cierto,
Que no sea ella la que está en el féretro
-        Que no sea mi madre diosito te ruego
-        Que no sea ella la que se fue al cielo…

Llego al cementerio, está todo el pueblo,
Y como un enjambre de atavío negro
De a uno se abalanzan con brazos abiertos,
Con rostros sombríos y en hondo silencio
Para consolarme y darme sus respetos.
No quiero creerlo, no quiero creerlo,
Por eso me acerco al ataúd de fresno,
Levanto la tapa rogándole al cielo,
Y allí está Ella en el ancho sosiego
Que brinda la muerte al llegar su tiempo.
Allí está Ella cruzando sus dedos
Crucifijo en mano cabalgando al cielo
Con su rostro frío y mudo su cuerpo...
...Y yo regresando, hijo de este pueblo
Que un día partiera a futuro incierto.

21.2.17

El cowboy

No pude encontrar el sosiego entre las hojas.
El otoño duerme en el abrevadero de las vacas
Y la lluvia que cae impía e indolente.
Crudo es el barro entre los charcos
Donde el agua gorgotea sepulcral
En la tarde gris de mi entrevero.
Aterido y desolado; el cuchillo roe mi profundidad.
Corren los caballos sin un rumbo fijo
A guarecerse bajo un poco de la nada de este cielo.
Del otro lado del mundo la montaña estalla en flor.
Ellos están viniendo por mí.
Una pécora ríe desaforada como víbora bajo el sol.
Puedo oírlos y yo, solo estoy entre mi carne.
Es tarde para caer en llanto y suplicarle a Dios.
Con una sola bala más bastará… y si no,
tan sólo es cuestión de tiempo.

25.11.16

Hoy estuve pelando mi cebolla.

Resultado de imagen para anciano recordandoLa melancolía serpentea silenciosa
Por la aurora boreal de los recuerdos
De una vida que una vez no fue otra cosa
Más que felicidad y gozo pleno.
Imposible escuchar esa canción
Sin que acuchille la daga del recuerdo
Porque me lleva a pensar en ti. Pero no por ti,
Sino por mis queridos viejos tiempos.
Ayer, tan sólo ayer yo era un borrego,
La vida florecía y el futuro estaba lejos.
Hoy tengo el futuro entre mis manos
Pero leo los libros del recuerdo.
Encontré la rosa que dejaste,
Señal que no soñé, que fue muy cierto
Ese ayer despojado de este lastre
Que hoy cuelga de mi traje de viejo.
Imposible escuchar esa canción
Sin que una lágrima ruede por mi pecho
Añorando volver por un instante
A  aquellos benditos momentos.
La vida es así, cual la cebolla
Capa a capa en el tiempo va creciendo
Y se hace grande, verde y sustanciosa
Pero tiene un final como los cuentos.
Y así también si la hurgas capa a capa
Desnudo con tu ser en el silencio
Entre más profundo claves el cuchillo
Más profuso será el duro lagrimeo.
Hoy estuve pelando mi cebolla.

24.11.16

Sunset

Una muchachita de ojitos marrones
Se posó en mi vista, casi sin querer,
Estaba encorvada sobre el banco verde
Acallando el llanto en el atardecer.

Resultado de imagen para anciano en el banco de la plazaEn la Vía Láctea de pequeñas pecas
Que eran sus mejillas de rosa y de miel,
Un sutil orfebre engarzó una lágrima
Que triste corría hacia el gris papel.

Tenía en sus manos una hoja de carta
Y sobre su pollera de tela acrocel
Un corazoncito de rojo escarlata
Que seguramente se lo diera él.

Miraba al vacío de la vieja plaza
Como si buscara su consuelo en él,
O quizás pensando cuál era su culpa
Si lo había amado con todo su ser.

Percibí en su rostro de ángel herido
Que el dolor punzaba con cuchillo cruel,
Y pensé en los años que llevo conmigo
Que el amor por siempre tuvo un arancel.

Y me vi yo mismo en aquella chiquilla
Llorando en la plaza con llanto de hiel
Hace varios lustros, al amor rendido,
Acallando el llanto en un atardecer.

23.11.16

Tarde de gorriones

Un nuevo día gris en la mirada,
Los gorriones henchidos por el frío
Se acurrucan amorosos en las ramas
Planteándole al invierno un desafío.

En esta bruna tarde amada mía
Estiro mis garras al silencio
Para atrapar toda aquella antología
De poemas que escribimos en tu cuerpo.

Y no digas que no, lo necesito
Quiero hallarte en el largo laberinto
De las horas que gastamos beso a beso
En nuestro ardiente adolescente instinto.

Han pasado ya… ya muchos años
Y la elipse del tiempo lo ha esfumado,
Mas te conservo desnuda entre mis brazos
Como el más hermoso diamante engarzado.

No me pidas perdón por haberme dejado
Antes de que el tiempo encaneciera tu huerto,
Mas no existen recuerdos más hermosos
Que lo que pudo ser y no fue cierto.

Es verdad que tuve una gran vida,
Otra mujer me acunó en su seno
Y la amé, sin mentirte lo confieso
E hizo de mí un hombre más bueno.

Pero el elixir de tu aroma de ángel
Persistió como estrella en el tiempo,
Y hoy, ya en el final de mis días
Te he traído a mi lecho de muerto.

Quiero irme tranquilo esta noche
Amalgamado contigo hacia el cielo,
Por eso te he traído a esta tarde…
De gorriones en pleno invierno.

22.11.16

Anoche te he soñado

Anoche te he soñado
Y me he visto iluminado en el claror de tus ojos
Me atrapaste con la albura de tu risa
Y acariciaste mi centro imperceptible
Resultado de imagen para cielo estrelladoComo las flores que se abrazan en manojos.
En arcoiris mis sueños te trajeron
Porque te extraña mi corazón aletargado
En la ancha espera del tiempo infinito
En la hecatombe de no estar junto a tu lado.
Me he despertado vacío y silencioso
Como el cielo estrellado del invierno
Frío y obscuro manto enmudecido
Como algazara colmada de cerrojos.
No tengo voz ni tengo las palabras
Para expresarte lo mucho que te ansío
Más no hay consuelo cuando te ha tragado el río
De las ausencias perpetuas y amargas.
Anoche te he soñado
Y no puedo despegar
De mí tu imagen de angélica blancura
Dicen que el tiempo las heridas cura
Si no te mata en medio del intento.
Anoche te he soñado.

21.11.16

El viento

Él pretende asustarme
Zumbando entre los caños jugando a ser fantasma.

Él repite su rutina de las noches
Como un loco que perdió toda razón.

Él está convencido que me asusta
Y que caeré en la tentación de ocultarme en las frazadas.

Él cree que llamaré a mamá en cualquier momento
O que romperé en llanto gritando –tengo miedo-.

Él arremete en la alameda como un matón agresivo e indecente
Y tira de los clavos de las chapas y vuela la ropa del tendal.

Él tironea las hojas del postigo
Araña la ventana y empuja la puerta.

Él arrastra la arena a su merced
Desdibuja los pasos del viajero y deja las calles vacías.

Él clava su daga de aire frío en el mendigo que muere a la intemperie
Y hace temblar las casuchas de madera de los pobres en lo alto.

Él no tiene dudas de que tiemblo
Y que pienso en cementerios y pantanos tenebrosos.

Él me conoce
Y sabe que pienso que hay alguien debajo de mi cama.

Él me conoce y lo conozco desde que nací
Pero como todo viejo va perdiendo la memoria.
Él cree que aún yo soy un niño.

20.11.16

En mi coche

La vida cundirá mansa en la tarde,
la tarde opacerá en un sol de noche,
y vos y yo tan cerca, piel a piel
aguándonos de néctar en mi coche.
Afuera colorido un carnaval de luces,
adentro, la ternura, el sudor y el beso,
y en cada uno alumbrará la locura
su placenta de orgasmos en el cielo.
La fiesta aún no comienza y te deseo,
el agua de la flor lava mi cuerpo,
un perfume de jabones y champúes,
imagino la fragancia de tus senos.
Éste sí, éste no, mejor el negro;
también quiero la camisa haciendo juego,
y mi rostro con un liso de navaja
ya deseoso de caricias y de besos.
Tu sonrisa y tus ojos tan intensos
le dan la bienvenida a nuestro encuentro;
si hay personas, o música, o comida,
no lo sé, sólo veo tu figura en el intento.
Y la noche se tiñe de miradas,
y unas manos que buscan otros dedos,
y un corazón que bate acelerado
su tambor de guerra de alma en celo.
Y voy tomándote las manos,
y tus curvas provocan en meneo.
Un contacto de labios, descuidado,
y un torrente de hormonas crece dentro…
Son las cinco y en casa hay un marido
que espera tu llegada en el silencio,
que no sabrá que estuviste hoy en mi coche,
que no sabrá que hoy, bebiste de mis besos.

19.11.16

Al hombre que serás


No permitas que el fragor de la tormenta
inhiba  el vuelo de tus alas,
la lluvia es el agua que renueva
la esperanza cuando hay sequías largas.
Nunca seas las márgenes de un río,
te prefiero nieve en la avalancha,
nunca seas alambrada o cerca,
es mejor ser ave en la bandada.
Nunca seas oveja en el rebaño,
te prefiero lobo en la manada,
nunca cubras tu humanidad de oro,
son más dignas las ropas de labranza.
No permitas que el son de la avaricia
perturbe la simpleza de tu danza,
la humildad engrandece a quien la viste
y no hay nada que corrompa su templanza.
Nunca seas una flor de cementerio,
te prefiero primavera en la montaña,
nunca calles tu canto de jilguero,
no le temas al fusil que te amenaza.
Y si un día por cantar tus sentimientos
caen cadenas en tus muñecas blancas,
 recuerda que en el mundo no hay grilletes
capaces de encerrar los sueños de tu alma. 

18.11.16

Injusticia social


Hoy la vi
En un carro tirado por un caballo flaco
En la cara resignada del cochero
Y en su carga de bazofias y cacharros.
Hoy la vi
En las costillas de un niño abandonado
En la bolsa asesina que inhalaba
Y en sus ojos de futuro desangrado.
Hoy la vi
En las monedas que pedían unas manos
En una mesa vacía de alimentos
Y en un bolsillo que no tiene ni un centavo.
Hoy la vi
En la tristeza de un desocupado
En su mirada perdida e impotente
Y en el latir de su corazón acorralado.
Hoy la vi
En las arrugas dolientes de un anciano
En las ropas harapientas de un mendigo
Y en el asir enclenque de sus manos.
Hoy la vi
En la torpeza de un pibe de mi barrio
En su ignorancia que no ha tenido escuela
Y en sus palabras de escaso diccionario.
Hoy la vi
En el manso sentir  de un inmigrado
En su hablar distinto y cauteloso
Y en su temor a ser discriminado.
Hoy la vi
En la impudicia de unos pies descalzo
En el llanto de hambre de un niñito
Y en el dolor de unos padres desahuciados.
Hoy la vi
En una niña con un crío entre sus brazos
En un banco vacío de una escuela
Y en un cuaderno con sus hojas en blanco.
Hoy la vi
En dos botellas de vino, del barato
En el alma que a ellas se aferraba
Y en la falta de un puesto de trabajo.
Hoy la vi
En los ranchos de chapa de mi barrio
En la canilla sin agua; en la letrina
y en la basura que revuelven unas manos.
Hoy la vi
Pasearse obscena y con descaro
En un coche que cuesta un tanto más
Que la casa que no tienen mis hermanos.
Hoy la vi
En un restorán de esos, de los caros
Donde el patrón paga un plato de comida
Al mismo valor que el salario de un empleado.
Hoy la vi
en la billetera de un señor acaudalado
En la conciencia sucia del usurero
Y en el erario que tienen hoy los bancos.
Hoy la vi
En el traje que usa el diputado
En el vestido de la presidente
Y en los gastos reservados del estado.
Hoy la vi
La vi y la veo en todos lados
Y la seguiré viendo mientras viva
 Muy a pesar mío y de mis hermanos.